La vaca multicolor

Recopilando memoria gráfica

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LLEGA MARTÍN EL MARCIANO
El domingo 1 de marzo de 1987, La Gaceta Dominical cambiaba de formato. Se arrevistaba y abandonaba el tamaño tabloide, para resultar más manejable y ganar empaque por el mayor número de páginas. Sin embargo, ello supuso la necesidad de rediseñar completamente nuestra Vaca Multicolor. Entre las novedades que se beneficiaron del cambio, destacaba un nuevo personaje: Martín el marciano. De la mano de Joaquín Ágreda, este explorador avanzado de la invasión marciana aterrizaba en plena Plaza Circular de Bilbao, para iniciar una incontrolable sucesión de hilarantes aventuras, siempre con el valor añadido de mezclarse con lugares y personajes contemporáneos de la Villa y alrededores.
Aquí podemos ver la tira de presentación con la que nos deleitó nuestro buen amigo Joaquín que, por cierto, se puede observar que firmaba Joaquínn, con dos enes finales.

LLEGA MARTÍN EL MARCIANO

El domingo 1 de marzo de 1987, La Gaceta Dominical cambiaba de formato. Se arrevistaba y abandonaba el tamaño tabloide, para resultar más manejable y ganar empaque por el mayor número de páginas. Sin embargo, ello supuso la necesidad de rediseñar completamente nuestra Vaca Multicolor. Entre las novedades que se beneficiaron del cambio, destacaba un nuevo personaje: Martín el marciano. De la mano de Joaquín Ágreda, este explorador avanzado de la invasión marciana aterrizaba en plena Plaza Circular de Bilbao, para iniciar una incontrolable sucesión de hilarantes aventuras, siempre con el valor añadido de mezclarse con lugares y personajes contemporáneos de la Villa y alrededores.

Aquí podemos ver la tira de presentación con la que nos deleitó nuestro buen amigo Joaquín que, por cierto, se puede observar que firmaba Joaquínn, con dos enes finales.

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PRIMER NÚMERO DE LA GACETA DOMINICAL

El suplemento La Vaca Multicolor, que da nombre a este microblog, apareció, por primera vez, en las páginas centrales del suplemento dominical del diario La Gaceta del Norte de Bilbao. Se trataba de un dominical que comenzó tirándose el 19 de octubre de 1986, en tamaño tabloide, a todo color.

Aquí tenemos la primera página de ese primer número del dominical, en el que puede verse, en la columna derecha, la llamada a páginas interiores del suplemento La Vaca Multicolor que dirigí durante ese año y el posterior, hasta su desaparición.

Como ya se ha señalado en otras entradas de este microblog, detrás de la elaboración de La Vaca había un nutrido grupo de personas cargadas de talento, ilusión y energía, que disfrutamos enormemente con su realización que, por otra parte, resultó ser pionera para otras publicaciones infantiles y juveniles posteriores.

Emprendemos aquí un breve recorrido por las secciones que conformaron las diversas etapas de La Vaca Multicolor y sus responsables, con ejemplos de cada una de ellas y anécdotas surgidas durante su elaboración.

Para abrir fuego, un trabajo incluido en el primer número, que hace bueno el refrán de que no son deseables los buenos principios. Se trata de las dos primeras medias planchas de la historia titulada The Last Comic, de Alex de la Iglesia, que provocarían el primer desencuentro con el subdirector y el primer y único episodio de censura que nuestro suplemento enfrentó. Desde entonces soy de la opinión que más vale encontrarse con los problemas cuanto antes, para poder afrontarlos y resolverlos cuanto antes. O como dicen en mi Málaga de adopción: más vale una vez colorao, que ciento amarillo.

Pero la historia detallada la dejo para la siguiente entrada.

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PROYECTO QUE NO LLEGÓ A REALIZARSE
Siguiendo con la labor de recuperación de imágenes y proyectos realizados durante la década de los años 80, tenemos aquí la primera página de un suplemento juvenil que se proyectó para el diario El Correo Español El Pueblo Vasco, de Bilbao, que finalmente no llegó a buen puerto.
Tras la trayectoria de La Vaca Multicolor, en La Gaceta del Norte, parecía obvio no despreciar la experiencia adquirida por el equipo durante el tiempo que duró su publicación, aunque ya algunos de los miembros comenzaban a dedicar su tiempo a otras variadas labores. Si no recuerdo mal, Joaquín Ágreda ya se disponía a trasladar su residencia a Sevilla, mientras Alex y Biaffra comenzaban a dedicar sus 25 horas diarias al cine, primero con Mama, de Pablo Berger, y con Tu novia está loca, de Enrique Urbizu, ambas en 1988, y después con el cortometraje Mirindas Asesinas, dirigido por Alex de la Iglesia, y Todo por la pasta, de Enrique Urbizu, que se estrenaron en 1991.
Sin embargo, como no podía ser de otra manera, siempre había un retén del equipo preparando nuevos proyectos gráficos y editoriales. En este caso nos tocó a Pedro Hilario y a mí, Javier Ruiz San Miguel, llevar adelante el diseño de este nuevo proyecto, que se denominó ¿Qué hay de nuevo, viejo? 

PROYECTO QUE NO LLEGÓ A REALIZARSE

Siguiendo con la labor de recuperación de imágenes y proyectos realizados durante la década de los años 80, tenemos aquí la primera página de un suplemento juvenil que se proyectó para el diario El Correo Español El Pueblo Vasco, de Bilbao, que finalmente no llegó a buen puerto.

Tras la trayectoria de La Vaca Multicolor, en La Gaceta del Norte, parecía obvio no despreciar la experiencia adquirida por el equipo durante el tiempo que duró su publicación, aunque ya algunos de los miembros comenzaban a dedicar su tiempo a otras variadas labores. Si no recuerdo mal, Joaquín Ágreda ya se disponía a trasladar su residencia a Sevilla, mientras Alex y Biaffra comenzaban a dedicar sus 25 horas diarias al cine, primero con Mama, de Pablo Berger, y con Tu novia está loca, de Enrique Urbizu, ambas en 1988, y después con el cortometraje Mirindas Asesinas, dirigido por Alex de la Iglesia, y Todo por la pasta, de Enrique Urbizu, que se estrenaron en 1991.

Sin embargo, como no podía ser de otra manera, siempre había un retén del equipo preparando nuevos proyectos gráficos y editoriales. En este caso nos tocó a Pedro Hilario y a mí, Javier Ruiz San Miguel, llevar adelante el diseño de este nuevo proyecto, que se denominó ¿Qué hay de nuevo, viejo? 

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Labor de arqueología visual
Continuando con mi labor de búsqueda de documentos visuales y audiovisuales del pasado, he topado con este magnífico boceto del rodaje del primer largometraje de Alex de la Iglesia, Acción Mutante.
Como ayer era su cumpleaños, se lo he mandado primero a él, como pequeño presente, a través de un directo por Twitter. Y todo ello me ha movido a pensar sobre lo mucho que han cambiado nuestras vidas en los últimos años, como consecuencia de la mareante carrera tecnológica.
Este boceto es digno representante de la manera de trabajar que se acuñó en Trokola y en La Vaca Multicolor, con bocetos a lápiz, sueltos, que se fotocopiaban para evitar el paso de entintado, cuando aún nos movíamos en el palpable mundo analógico. La idea ya era acortar los tiempos de producción. Hoy he visto el boceto, lo he fotografiado, retocado en Lightroom, exportado y enviado a Alex en tan solo 15 minutos. Y ahora lo cuelgo en esta página, unos minutos después. Y todo ello nos parece, o al menos a mi me parece de lo más normal y corriente.¡A qué velocidad somatizamos los cambios en nuestra vida cotidiana!
Creo que todo ello merece una reflexión y pretendo emprenderla, para refrescar mi-nuestra memoria sobre los saltos que hemos ido asumiendo y que nos han llevado hasta lo que somos, lo que hacemos.
Seguiré recuperando documentos y tratando de recordar las condiciones de su génesis, aprovechando para tejer una humilde aportación a la intrahistoria del trabajo realizado en numerosos medios impresos, y la evolución tecnológica en la producción de imágenes, durante las últimas décadas.

Labor de arqueología visual

Continuando con mi labor de búsqueda de documentos visuales y audiovisuales del pasado, he topado con este magnífico boceto del rodaje del primer largometraje de Alex de la Iglesia, Acción Mutante.

Como ayer era su cumpleaños, se lo he mandado primero a él, como pequeño presente, a través de un directo por Twitter. Y todo ello me ha movido a pensar sobre lo mucho que han cambiado nuestras vidas en los últimos años, como consecuencia de la mareante carrera tecnológica.

Este boceto es digno representante de la manera de trabajar que se acuñó en Trokola y en La Vaca Multicolor, con bocetos a lápiz, sueltos, que se fotocopiaban para evitar el paso de entintado, cuando aún nos movíamos en el palpable mundo analógico. La idea ya era acortar los tiempos de producción. Hoy he visto el boceto, lo he fotografiado, retocado en Lightroom, exportado y enviado a Alex en tan solo 15 minutos. Y ahora lo cuelgo en esta página, unos minutos después. Y todo ello nos parece, o al menos a mi me parece de lo más normal y corriente.¡A qué velocidad somatizamos los cambios en nuestra vida cotidiana!

Creo que todo ello merece una reflexión y pretendo emprenderla, para refrescar mi-nuestra memoria sobre los saltos que hemos ido asumiendo y que nos han llevado hasta lo que somos, lo que hacemos.

Seguiré recuperando documentos y tratando de recordar las condiciones de su génesis, aprovechando para tejer una humilde aportación a la intrahistoria del trabajo realizado en numerosos medios impresos, y la evolución tecnológica en la producción de imágenes, durante las últimas décadas.

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Primera y segunda versión de la carátula de la sección Los truquis de tía Abelarda. La última de ellas realizada por Joaquín Ágreda.

Esta sección, de gran éxito entre el público infantil del suplemento, descansaba en el buen hacer de Ana Julia Gómez, profesora e historiadora del arte, que volcó en ella todo su conocimiento y experiencia pedagógica.

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El próximo 20N se celebran elecciones  generales. 10 días después, se cumplirán 25 años de otros comicios  importantes en la historia del País Vasco y del resto del estado.  Aquellas en las que ganó el PSE-PSOE, pero no se atrevió a gobernar y le  cedió la lendakaritza al PNV.En aquellos momentos, recaían sobre mí  diversas responsabilidades periodísticas en el diario La Gaceta del  Norte, de Bilbao (realización de la tira de humor diaria, suplemento  infantil y juvenil, creación de personajes propios del periódico,  especiales, ilustración,…), a las que tan solo podía hacer frente con la  ayuda del equipo con el que trabajaba en mi agencia de imagen (Alex,  Biaffra, Joaquín, Pedro y Goio).A pocos días de la celebración de  las votaciones al Parlamento Vasco del 30 de noviembre de 1986, me  llamó, muy de mañana, como era habitual en él, el director de La Gaceta  del Norte, Gregorio Morán. Quería tener una reunión lo antes posible.Lo  que le atribulaba era que, a pesar de que estábamos publicando unas  magníficas entrevistas en profundidad de Tonia Etxarri con los siete  candidatos principales, a doble página e ilustradas por unas jocosas  tiras-resumen biográfico que elaborábamos Alex de la Iglesia y yo, la  repercusión en el kiosko no le parecía suficiente.Tras una breve  tormenta de ideas, la propuesta que permaneció en la mesa fue la de  regalar un póster con el periódico, en el que juntásemos las caricaturas  de los siete candidatos, con actitud divertida y con algún lema  ocurrente y atractivo.Cuando le pregunté por los plazos de entrega,  con su característica sonrisa pícara, que aparecía al unísono en su boca  y en sus ojos, me respondió: Tienes hasta primera hora de la tarde, ya  que va a color y hay que dar tiempo a que se pueda efectuar la  selección.Aunque siempre me ha gustado el ritmo del periodismo  diario, el “todo para hoy”, “esto tiene prisa de ayer”,…, no pude  reprimir un comentario irónico: claro, y querrás que además los  ordenemos por los resultados que van a obtener, ¿no?Entusiasmado se  levanto y, mientras me palmeaba la espalda en señal de aprobación y me  acompañaba fuera de su despacho, exclamó: ¡magnífica idea! Así lo  presentaremos en los reclamos que informen de su regalo con el ejemplar  de mañana.De esta forma, en unas pocas horas, nos vimos en la  obligación de pensar el cartel, sus lemas, elaborar las caricaturas y,  sobre todo, determinar el orden en que los presentábamos, que debía  coincidir con los resultados de representación parlamentaria que  alcanzarían unos días después en las votaciones. Y todo sin ayuda de  encuestas y en una coyuntura no tan previsible como la de las elecciones  actuales, en las que aún nos debatimos en este bipartidismo mediocre,  empobrecedor, corrupto y corruptor. En 1986, en Euskadi, de las  múltiples formaciones políticas que se medían en los comicios, al menos  siete de ellas tenían serias posibilidades de obtener representación  (PSE-PSOE, PNV, EA, HB, EE, CDS y AP).En honor a la verdad y con  orgullo, he de decir que no equivocamos ni un solo puesto. Colocaditos  de izquierda a derecha y de arriba a abajo, clavamos los resultados.No  se si presentarme a tertuliano de esos que son capaces de explicar  cualquier acontecimiento de actualidad, de cualquier naturaleza, pero  siempre a toro pasado, aunque cinco minutos antes de que suceda, o  incluso mientras sucede, no se enteran absolutamente de nada.Espero que os gusten el cartel y las caricaturas, algunas de las cuales nos pidieron a posteriori algunos de los candidatos.Pero eso es otra historia, para otro día.

El próximo 20N se celebran elecciones generales. 10 días después, se cumplirán 25 años de otros comicios importantes en la historia del País Vasco y del resto del estado. Aquellas en las que ganó el PSE-PSOE, pero no se atrevió a gobernar y le cedió la lendakaritza al PNV.
En aquellos momentos, recaían sobre mí diversas responsabilidades periodísticas en el diario La Gaceta del Norte, de Bilbao (realización de la tira de humor diaria, suplemento infantil y juvenil, creación de personajes propios del periódico, especiales, ilustración,…), a las que tan solo podía hacer frente con la ayuda del equipo con el que trabajaba en mi agencia de imagen (Alex, Biaffra, Joaquín, Pedro y Goio).
A pocos días de la celebración de las votaciones al Parlamento Vasco del 30 de noviembre de 1986, me llamó, muy de mañana, como era habitual en él, el director de La Gaceta del Norte, Gregorio Morán. Quería tener una reunión lo antes posible.
Lo que le atribulaba era que, a pesar de que estábamos publicando unas magníficas entrevistas en profundidad de Tonia Etxarri con los siete candidatos principales, a doble página e ilustradas por unas jocosas tiras-resumen biográfico que elaborábamos Alex de la Iglesia y yo, la repercusión en el kiosko no le parecía suficiente.
Tras una breve tormenta de ideas, la propuesta que permaneció en la mesa fue la de regalar un póster con el periódico, en el que juntásemos las caricaturas de los siete candidatos, con actitud divertida y con algún lema ocurrente y atractivo.
Cuando le pregunté por los plazos de entrega, con su característica sonrisa pícara, que aparecía al unísono en su boca y en sus ojos, me respondió: Tienes hasta primera hora de la tarde, ya que va a color y hay que dar tiempo a que se pueda efectuar la selección.
Aunque siempre me ha gustado el ritmo del periodismo diario, el “todo para hoy”, “esto tiene prisa de ayer”,…, no pude reprimir un comentario irónico: claro, y querrás que además los ordenemos por los resultados que van a obtener, ¿no?
Entusiasmado se levanto y, mientras me palmeaba la espalda en señal de aprobación y me acompañaba fuera de su despacho, exclamó: ¡magnífica idea! Así lo presentaremos en los reclamos que informen de su regalo con el ejemplar de mañana.
De esta forma, en unas pocas horas, nos vimos en la obligación de pensar el cartel, sus lemas, elaborar las caricaturas y, sobre todo, determinar el orden en que los presentábamos, que debía coincidir con los resultados de representación parlamentaria que alcanzarían unos días después en las votaciones. Y todo sin ayuda de encuestas y en una coyuntura no tan previsible como la de las elecciones actuales, en las que aún nos debatimos en este bipartidismo mediocre, empobrecedor, corrupto y corruptor. En 1986, en Euskadi, de las múltiples formaciones políticas que se medían en los comicios, al menos siete de ellas tenían serias posibilidades de obtener representación (PSE-PSOE, PNV, EA, HB, EE, CDS y AP).
En honor a la verdad y con orgullo, he de decir que no equivocamos ni un solo puesto. Colocaditos de izquierda a derecha y de arriba a abajo, clavamos los resultados.
No se si presentarme a tertuliano de esos que son capaces de explicar cualquier acontecimiento de actualidad, de cualquier naturaleza, pero siempre a toro pasado, aunque cinco minutos antes de que suceda, o incluso mientras sucede, no se enteran absolutamente de nada.
Espero que os gusten el cartel y las caricaturas, algunas de las cuales nos pidieron a posteriori algunos de los candidatos.
Pero eso es otra historia, para otro día.

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Carátula de la sección ¿Sabías que…, realizada por Alex de la Iglesia, para las páginas del suplemento dominical La Vaca Multicolor, del diario La Gaceta del Norte, de Bilbao.

Carátula de la sección ¿Sabías que…, realizada por Alex de la Iglesia, para las páginas del suplemento dominical La Vaca Multicolor, del diario La Gaceta del Norte, de Bilbao.

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Re-inauguración

He puesto como título de esta entrada re-inauguración, ya que La Vaca Multicolor ya se inauguró en 1986, en las páginas del suplemento dominical del diario bilbaíno La Gaceta del Norte. Entonces fue receptáculo de numerosos experimentos y trabajos que, hoy, con la perspectiva del tiempo (ya 25 años), toman mayor valor y piden, a gritos, su recuperación, por nostalgia, por justicia y por respeto a la memoria y a la construcción de una historia más cotidiana y personal.

En las páginas de La Vaca Multicolor , como en las de otros medios impresos que iremos visitando alternativamente, se desarrollaron los caracteres creativos de numerosos autores gráficos que, posteriormente han seguido diversos derroteros, pero que me atrevería a decir que quedamos marcados vitalmente por aquella apasionante experiencia.

En el seno de este dominical se desarrollaron personajes como Martín el marciano, Antton o, posteriormente, Burdinjaun, con su particular universo de superhéroes vascos. Se presentaron secciones tan atractivas y predecesoras de otras publicadas posteriormente por otros medios como Los truquis de tía Abelarda, El hombre de negro, Sabías que… Otras, tan divertidas como imposibles de publicar hoy en día, bajo la dictadura de lo políticamente correcto, como los Pasarratos, siempre diabólicos, a veces literalmente. Y algunas más tranquilas y cálidas, pero no por ello menos interesantes, como Libros y tebeos, o Televisión y cine.

En este recorrido que hoy comenzamos, trataré de recuperar el máximo del material que se fue publicando en este y otros medios, con el hilo conductor del magnífico conjunto de personas que confluyeron en estas aventuras vitales y que conformaron un equipo humano y profesional absolutamente irrepetible.